Esta frase que salió en mi té Yogui Tea esta mañana me acompañó todo el día: “Give Love. Get Love.”
Amar y recibir amor, tan simple en palabras, tan complejo en la vida real.
Como psicóloga especializada en amor, relaciones y terapia de pareja, veo cada día lo que pasa cuando no hemos aprendido a expresar el amor… o cuando no damos valor a recibirlo.
¿Cuándo piensas en aventurarte en una relación amorosa, piensas en lo que tú ofreces… o en lo que el otro debe cumplir?
Hoy en día que muchas personas se conocen por aplicaciones, la mayoría de las personas llegan a la primera cita con una “lista de requisitos” antes que con una disposición sincera a ofrecer algo y a enterarse de quién es el otro, con sus deseos, intereses, pasiones, expectativas, miedos…
El amor no es una transacción donde sumas beneficios y restas costes. Es un campo de encuentro, de entrega y de crecimiento.
Cuando estás en una relación amorosa, ¿piensas en lo que recibes o en lo que das?
Cuidar a la persona a la que quieres requiere cierto esfuerzo y cierta renuncia; las cosas importantes de la vida las requieren, y si no, piensa en cómo aprendiste un idioma extranjero o en cómo aprendiste a jugar a pádel. No significa que te anules, que te olvides de ti y de tus necesidades, pero sí en dar de manera generosa, como cuando das a tus hijos sin esperar nada a cambio. ¿Das lo mismo a tu pareja que a tus amigos o a tus hijos? ¿O haces diferencias? Es una invitación a observar tus prioridades y tu forma de amar; no es una crítica.
Amar a tu pareja no significa suspender tu vida, ni significa que tus amigos y tu familia desaparezcan. Una vida relacional rica nutre la pareja y te hace más completo como persona.
¿Qué pasa con el amor que no das? Que se pudre dentro de ti y te marchitas. ¿Sientes por igual el amor que das y el que recibes?
Recibir amor no es egoísmo, es permitir que el otro también te vea, te cuide y te valore.
La reciprocidad entre dar y recibir sostiene las relaciones que duran.
¿Mides como un contable lo que obtienes o te entregas de manera generosa?
Si lo único que te importa es lo que “recibes”, corres el riesgo de convertir el amor en un intercambio mercantil:
- Yo te doy hasta aquí.
- Tú me das hasta allí.
Eso no es amor maduro. El amor maduro se crea cuando doy porque quiero dar, no porque espero el pago de una factura.
¿Crees que es importante hablar sobre el amor y el deseo con tu pareja?
La mayoría de las rupturas —y también muchos “malentendidos crónicos”— no vienen por falta de sentimientos, sino por falta de palabras y hechos.
Cada persona tiene un lenguaje del amor, y lo que uno le conecta al amor le puede desconectar del deseo y al contrario. Amor y deseo no siempre van alineados. Suele pasar que cuanto más amor, menos deseo. El amor necesita seguridad y cercanía y el deseo necesita variedad, cambio y distancia. Encontrar el equilibrio es un arte.
Hablar no es solo informar: es conectar emocionalmente, escuchar y ser escuchado con presencia y empatía.
¿Por qué la terapia de pareja no es “un gasto”, sino una inversión?
Sé que muchas personas se preguntan cuánto cuesta una terapia de pareja, y a menudo el precio mismo se convierte en una barrera para empezar.
Pero aquí está la clave: el valor de la terapia no se mide en euros, sino en bienestar, paz y conexión sostenida.
Una terapia de pareja bien acompañada puede ayudarte a:
- Romper patrones repetitivos de conflicto
- Reaprender a comunicarte sin defensas
- Recuperar intimidad emocional
- Construir un proyecto compartido
- Convertir el “dar y recibir amor” en una práctica diaria
… y esto tiene efectos duraderos en tu vida, no solo en tu relación. Y eso no tiene precio comparado con seguir repitiendo los mismos errores.
Si este post te ha tocado el corazón
En Coaching-Gestalt acompaño a personas y parejas a transformar sus relaciones amorosas desde el autoconocimiento profundo, el respeto y la presencia emocional.
Si sientes que el amor merece más de ti —y que tú mereces que el amor sea sano, profundo y consciente—, te acompaño en ese camino.
Contacta conmigo y empecemos a transformar tu relación.






